miércoles, 23 de enero de 2019

islas


Estaba reflexionando sobre personas que son como islas y me ha invadido esa tristeza tan profunda que casi había olvidado. Tengo tal sensación de vacío e impotencia que hasta las lágrimas dudan en salir (sólo se asoman). Ese nudo en la garganta, las dudas existenciales... Uff!!

Ayer mismo escribía en mi libreta de "estoy indignada" (tengo varias, con otros ítems) sobre las zonas de confort. Os lo cuento:

Pueden ser lugares comunes, de la cotidianeidad, esos que nos apotorran y nos acomodamos sin avanzar, porque ya nos vale. Pero también pueden ser como el oasis en mitad del desierto, es decir momentos de recreo para desconectar y disfrutar cogiendo aire para, luego, seguir avanzando.

Cuanto más árido o revuelto sea el camino más tentador es salirse una miaja de ello, en plan náufrago. Es complicado porque lo queremos todo, tonterías las mínimas. Ahora mismo o me aletargo o me estreso, o peor aún si me deprimo. Malamente. 

Buscando el equilibrio, vale, y qué hago cuando me vuelvo a sentir chiquitita? Tal vez resurgen heridas del pasado (propias y ajenas). Quizá estoy revisando mi vida, enfrentando mis miserias para recuperar inocencia. Es bien? 

Me planteo un recicle a nivel laboral, aunque es como la pescadilla que se muerde la cola (sin trabajo es difícil costear formación). Confío en mí y en la vida... pero sigo triste. Hoy me lo permito, mañana saldrá el sol?

Siempre me quedará alguna isla.

(imagenes de @muxotepotolobat, gracias)



























lunes, 14 de enero de 2019

invierno

11/01/19 Hace frío, mucho, tal vez porque nací en verano (o vaya usté a saber porqué) el caso y la cosa es que el invierno me acojona. Sueño con el día en que tenga una chimenea y me permita pasar los días helados al calor de las llamas. 

Todo es temporal, ahora toca superar la resaca de la cosa navideña sin caer en un bajón de esos que me dejan noqueada, estoy ahí ahí, esquivandolo. Con las tripas revueltas, los ojos irritados y tiritando. Menudo panorama! 
(imagen de @muxotepotolobat, gracias)

Me convenzo a mi misma de que esto también pasará, que el impulso de esconderme bajo el edredón es pasajero, como las ganas de salir corriendo, o de emocionarme con la ternura... y, casi casi, me lo creo.

Echo de menos, y de más. Estoy en la fase de debatir, esa en la que me cuestiono casi todo y a casi todos (empezando por mi). Quiero recordar que tengo una parte irónica que se ríe hasta de si misma, pero ni idea de ande andará. Jopeta, qué coñazo!.

Volviendo al tema invernal, me sigue apeteciendo hibernar cual osa mayor, pero me da que la vida empuja a seguir y salir de la cueva. Para qué? Pues ni idea, por la inercia de estar activa y todo eso. 

Parece que el retiro es para los vagos, o los necios, o quizá para los sabios... los cansados? pues tomamos alguna vitamina y a chutar, que sino nos incluyen en el gremio de los torpes. 

Torpedear tampoco estaría mal, mandar a tomar por saco a los re-listos, esos que te dicen: "tu lo que tienes que hacer es... ". Uff, que al igual yo lo hago y ni echo cuenta, si es así pido disculpas a los afectados (si es que a veces sale aquello que llevamos grabado a fuego) cachis!.


Apa, a ponerme las pilas que se me echa encima la realidad. Es bien?.