domingo, 12 de agosto de 2018

heridas


Tenemos tendencia a lamernos las heridas, nos han contado que ello ayuda a cicatritzar. Hasta aquí "normal", el problema viene cuando nos empeñamos en reabrir viejas lesiones, algo que suele ser tan dañino como si las cerrásemos sin curar.

Es como esas pequeñas picaduras de mosquito que rascamos hasta sangrar (con lo fácil que es aplicar un ungüento), luego les pasamos saliva para acabar arrancando la pequeña costra y... vuelta a empezar!.

Mejor sanar antes de pasar página y, sobretodo, dejar de recurrir a magulladuras antiguas que ya apestan. Es tentador lamentarse, lo hemos aprendido desde chiquis... Ni campeones ni quejicas. Pues eso, que ni caer en el lamento constante ni tapar lo que aún supura sin limpiar/desinfectar.


Lo llamamos equilibrio, es aquella zona que está "entre Pinto y Valdemoro" accesible a cualquier persona que se atreva a salir del confort de andar por casa (en bata, zapatillas y sin peinar). 


Mi madre siempre presumía de ser muy fuerte y de soportarlo todo sin calmantes, rechazándolos... se pasó la vida enferma, protestando y al final también súper-medicada. Como decimos en Catalunya "entre poc i massa" (ni tanto ni tan poco).

Os confieso que, sin ser adicta e incluso siendo antidoping, cuando me duele me permito a mi misma consumir analgésicos y hasta algún que otro anti-inflamatorio. Es lo que hay. 


Claro que todo lo anterior sirve para casos de moderados a leves, en asuntos graves siempre es mejor consultar a un especialista. También se vale prevenir para curarnos en salud. 

El lunes empiezo la rehabilitación para mi brazo/hombro, mientras continúo el trabajo de crecimiento personal. Todo es temporal y estoy mejorando (tengo buenos cuidadores, hasta yo misma me cuido). Es bien.


Y hasta aquí por hoy, el verano va aflojando aunque yo lo sigo prefiriendo,
a pesar de las calores. Nos lo vamos contando... una cervecita?.




miércoles, 1 de agosto de 2018

#vacacionesdeverano

Me gusta el verano, especialmente el mes de julio, será porque es cuando nací? Recuerdo varios cumples en casas rurales, o camping, con "los míos" en plan mafia italiana. 

Incluso la aventura más grande que fue cuando cumplí los 50 y me llevé a los cuatro peques a Disney, hijos y nietos (dos de 12 y dos de 14). Hasta nos atrevimos a pasear por Paris!! 


O el año pasado en aquel sitio tan relajante, donde volví a celebrar con "mi chico", el que me invitó a comer cuando cumplía catorce, y con mis hijos (sí, Xavi tb), nietos y bisnieto... O aquel de hace siglos, en Cambrils, cuando el hombre pisó, presuntamente, la luna mientras mi hermano, nuestro amigo Miguel y yo misma fabricábamos cohetes artesanales.

Pues bien, este año me ha pillao lesionada y con poco suelto, osea que ni mini-escapada ni , pero tuve el gran honor de cenar en casa, con mis churus, una cena riquisita elaborada por el hereu y unos regalos mu apañaos. Gracias hijucos.

Además mis amigos me regalasteis un montón de felicitaciones y buenos deseos. (Otro día tb cenita con las mosqueteras). Es bien.

Ahora toca seguir adelante, incluyendo el parón obligatorio tras la fractura. Momentos para descansar, reflexionar, para hacer limpieza profunda de dolores antiguos (y recientes), de esos q se enquistan, q son tan jodidos q nos empeñamos en mirar hacia otro lado como si así desaparecieran. 

De vez en cuando hay que vaciar los cajones y tirar todo lo que nos viene grande, o pequeño, o simplemente dejó de ser idóneoCuesta una miaja, sobretodo para los que lo guardamos todo "paraporsi". Acumular andróminas sólo sirve para ceder espacio y perdernos un poco más ante tanto desorden.  

#vacacionesdeverano... para leer, escribir, pasear, escuchar música, ver pelis o series, conversar, dormir, jugar, sudar... y desarrollar mucha paciencia. Mejorando sin prisa pero sin pausa. Todavía queda la rehabilitación para recuperar eficacia y funcionalidad, tanto física como mental/emocional. 

Minimizar los daños colaterales como el calor excesivo unido a la poca movilidad es el reto para superar el mes de agosto. Ayer me atreví a estar 1/2 h en la playa. Genial... despacito y con buena letra que el hombro es mío y me apetece seguir con él el resto de mi vida, a ser posible sin dolor y con movimiento. 

Ya sabéis, aprendiendo, agradecida a todas las personas que 
seguís a mi lado. Lo vamos viendo, nos lo vamos contando.







martes, 10 de julio de 2018

perspectivas

En estos días de rompimiento en algunos momentos me dejo llevar y actuo desde mi niña interna, lo siento, a veces reclama mi atención y la dejo salir un rato para que se haga visible. Es lo que hay, al fin y al cabo soy humana y ella forma parte de mí, me aporta ternura e inocencia.

Tal vez está dolida y me despista, en ello estoy, en sanar esas lesiones internas para evitar contaminar las entendederas. 


Ayer realicé un acto impulsivo, enviando una misiva sin dejarla reposar, en un movimiento espontáneo. Pero sabéis qué? Pues que posiblemente lo volvería a hacer porque esa Emma también existe y reclama su libertad.

Aprendo a ser más calmada, más consciente, más madura y reflexiva, más coherente, más sabia... pero sigo siendo persona. Tengo calor, estoy incómoda con este chisme, me siento limitada, gasto mis reservas de paciencia, vuelvo a empezar y entre tanto ir y venir es fácil dar un rodeo.

Odio ir de víctima, si en algún momento os lo parezco agradezco que me aviséis lo antes posible, porfi.

Pero bueno, pero bueno, vayamos al titulo de mi entrada "perspectivas". Porque quizás ahí reside la clave. 
Como ya sabemos cada uno vemos/vivimos las cosas desde nuestra propia perspectiva, obviamente, y depende de la distancia, punto de vista y/o información previa nuestra percepción variará, aún tratándose del mismo objeto, situación o sensación. 


Por ejemplo, a mi me encanta "consultar" temas personales con mis amigos más íntimos para observarme ante sus respuestas, que suelen ser muy diversas y enriquecedoras. Gracias. Vuestras réplicas pueden ir desde el silencio hasta la critica más constructiva, pasando por la complicidad. Modo aprendizaje, es bien. 

Compartir y comprobar las diferentes ópticas y raseros me regala una información muy interesante. Aunque alguna vez me pique, ya se sabe "quan cou cura" (cuando escuece se cura). Osea que adelante con ello, continuaré transmitiendo, en público y en privado, mis sentimientos, pensamientos, vivencias y emociones. Para quien le apetezca leerlo. 

Mientras tanto aquí sigo, con mi armadura portátil que me tiene en un medio abrazo a mi misma las 24 horas. Reconciliándome conmigo, queriéndome muy mucho. Todo es temporal y esto, también pasará.

Como bien me decís, hoy ya queda un día menos...  
también para la vida, mejor tenerlo presente.




viernes, 6 de julio de 2018

fractura

Cuidado con lo que "pedimos" al Universo... que luego va y nos lo concede. Qué decía yo? Quiero que me cuiden. Pues toma castaña!! Concedido, con creces.

Mira que voy aprendiendo, interiorizando, madurando. Pues ahora esta fractura (troquiter húmero) me para de golpe (nunca mejor dicho) y los planes a corto plazo se anulan en cero coma. Qué situación, qué puedo hacer? Descansar, desconectar, dormir, leer, escribir, ver series, dormitar... lavarme a trozos (como los gatos), ensayar posturas para minimizar daños... al dormir (malpensados). 

Es lo que tiene estar inmovilizada, al menos un buen piazo trozo.


Aceptar el escorromoñamiento aprovechando el tiempo de otras formas, por ejemplo haciendo nada. Sentir, pensar, hablar y actuar en consecuencia. Es decir, en este caso, quieta pará. Y adecuar los mensajes lanzados al aire, que luego pasa lo que pasa.

Eso sí, estoy aprovechando para ir de terracita en bareto 🍻 compartiendo y conversando con "mis" buenas gentes, aunque sea con estas pintas. Genial, gracias 😊 así es más llevadero. Es bien.

La otra noche, alguien especial, me recordó la magia de sentir ilusión... duende, has dado en el clavo! Ande andará la mía? Estoy en ello, elijo recuperar-la. El dolor y la rotura son temporales, como la propia vida. Un verano pelín coñazo sin playa, piscina, ni escapadas a la montaña. Tal vez para recuperarme a mi misma ante tanta fisura.
Ya sabéis, lo de siempre, buen momento para valorar quiénes estáis 
... y cuales brillan por su ausencia.







miércoles, 20 de junio de 2018

relaciones

Pasamos la vida relacionándonos. Los ermitaños también... Porque sea como fuere con quien vamos a seguir estando las 24 horas del día, de cada día, del resto de nuestras vidas, es con nosotros mismos.

Yo estoy mejorando la relación conmigo. Y es que se me han pasado 60 años, en un suspiro, priorizando en plan servicial. Hasta el mismi ando de tanto conceder. 

Os pasa a vosotros que hay gente que sólo se acuerda de una cuando necesita algo? Menudo coñazo! Hacer de hija, madre, abuela, bisabuela, señora de, subordinada de... Venga ya! Ahora viene la parte más difícil, porque en siendo mujer de una cierta edad parece que queda clara la función vital... ser chica para todo. 

Hoy estoy pelín rebelde (se me nota mucho?). Me viene apeteciendo dejar de ser cuidadora universal y, además, que para variar alguien me cuide a mí una miaja. Por comprobar qué se siente. Es bien?

Volviendo al tema principal: las relaciones. Es muy interesante reconocer de qué forma nos relacionamos con las personas. Hay quienes nos ofrecen conexión más terrenal, muy física. Otros son como más intelectuales, muy de coco. También los hay en plan más anímico, muy espirituales. Sin dejar de lado los amigos de risas, muy alegres. O aquellos que siempre están tristes, muy negativos. Y ya ni os comento los cansinos, muy ególatras. 

Y qué decir del vínculo de pareja? Nos han engañado contándonos que existe alguien, en algún lugar, que va a llenar todos nuestros vacíos. Os lo habíais creído? Pues es mentira, de las gordas. Nada ni nadie puede cubrir todas nuestras carencias ni desbloquear nuestros traumas. Sólo desde nuestro yo más profundo podemos intentar recuperarnos, eliminando lo obsoleto.

Mientras tanto podemos, si nos apetece, seguir intentándolo. Siempre y cuando abandonemos, de una vez por todas, las faltas de respeto y de empatía. Tomando conciencia de que el pasado queda atrás. Encontrando el equilibrio entre dar y recibir, aportando estabilidad, vitalidad, alegría... entonces sí que vale la pena perder una chispa de libertad y ser compañeros de camino. Te apuntas, corazón?

Os lo voy contando, me lo vais diciendo. 









lunes, 18 de junio de 2018

verde

Como llevo ya casi cinco años escribiendo en mi blog (232 entradas) me despisto y al igual repito temas... si es así por algo será.

Hoy me apetece "hablaros" sobre el verde. Si, ese color tan especial, que evito para la ropa y la decoración hogareña, y que admiro cada vez más en su estado natural, osea en la naturaleza. 

Volvía yo el otro día de mi retiro mensual en la montaña y me inundaba el verdor del entorno, del paisaje, el cambio del blanco invernal a la lozanía tras tanta lluvia. Precioso, alegre, esperanzador, vital, apaciguador. 

Como el paseo por el campo cruzando el rio. 
Aunque ahora mismo resuena en mí la canción de nuestros amigos Delafé "verde es la flor antes de tornarse color". Porque hay cosas que las llevamos siempre puestas. En el camino de vuelta la escuchaba... Entonces la grandeza de esos pasos entre montañas, al lado de pantanos rebosantes de aguas verdes, me devolvieron a mi tamaño real. Ni enorme ni minúscula. 

Ya sabéis que soy una persona afortunada, a pesar de todo, porque soy muy rica en material humano (siii, tb xq vengo en formato XL 😉). Estoy rodeada de personas estupendas, algunas en procesos chungos, otras más liberadas, pero con una calidad digna de admirar.

Comparto camino vital con seres muy diversos, observo, contrasto, escucho, dialogo, aprendo, coincido, discrepo.  

La semana pasada, en la clase de crecimiento, la "profe" nos leyó un texto y cada una tenía que escribir tres palabras y desarrollar su elección. Eramos 11 mujeres, cada cual interpretó la lectura de una forma diferente! Es bien. Ponerlo en común nos enriquece, al tiempo que nos recuerda eso, que es importante entender la perspectiva. Cada uno procesamos como sabemos y podemos.

Qué tiene que ver esto con el verde? Pues ni idea, empiezo a escribir con una imagen y la vida me cambia el color.
Hoy me mola el arco-iris, ese de la sonrisa del poema de Mario Benedetti





sábado, 2 de junio de 2018

a veces... cuesta


Será por la "dacriocistitis aguda", o bien por los antibióticos, o por la removida de tripas que éstos provocan, o tal vez por la resaca del intenso mes de mayo... sea como fuere estoy ko técnico.   

En esa fase en la que parece que nada sirve y que las posibles motivaciones andan a toporcu. Entonces me da por reflexionar, por plantearme cosas de esas que llamamos existenciales, y, claro está, en haciéndolo desde momentos bajos el resultado es desesperanzador. 

Salen a la luz parte de las sombras, desordenadas, agolpándose, colapsando la salida (como mis lágrimas ante el tapón del canal lacrimal). Se amontona el desanimo en mi cerebro y se me revuelven las entendederas.

Me he pasado la vida superando y/o soportando pruebas de muchos tipos... familiares, amorosas, económicas, laborales, duelos (algunos severos)... y siempre, tarde o temprano, vuelvo a asomar la cabeza para asirme (aunque sea a un clavo ardiendo) y salir nuevamente a flote.

Es un suma y sigue constante, con esa intensidad que me hace sentir lo bueno, lo regular y lo más chungo. Afrontando desamores y soledades, al tiempo que tejiendo una muy buena red de amigos, potenciando la unión del clan. Es bien, pero empiezo a estar cansada, con ganas de jubilarme del todo y de todos...


Ay! cuantas cosas de vida!!

Lo anterior lo escribí hace un par de días. Ayer ya me eché a la calle, fui a la clase de los viernes, me tomé un gintonic a media tarde con dos buenas amigas, me saqué las pulgas... y hoy nos vamos de excursión a la montaña las tres mosqueteras. Porque la existencia sigue y yo con ella.



Sí, ya sé que algún alguien pensará "ya está Emma con sus altibajos" 
Pozi, se llama estar viva y ser persona humana.
Nos vamos viendo, os lo voy contando.