lunes, 12 de julio de 2021

décadas

Ay las décadas! Los humanos tenemos tendencia a contar por decenios, cifras redondas, que queda todo más recogidito. 

En Valls celebramos las Fiestas Decenales y tiramos la casa por la ventana. De hecho tocaban este año pero se han aplazado (obviamente) al que viene en que serán las "Decennals 2021+1". Curioso celebrar cada diez pero los acabados en 1. 

En tanto y en cuanto a mis cómputos resulta que hace 60 años del primer recuerdo traumático del que soy consciente (ni os lo cuento). 50 de aquel verano en el que pasé "de niña a mujer" (con todas sus consecuencias), quemando etapas. Han pasado 40 del sustaco de la casi muerte de mi tercer hijo, con apenas 15 días de vida (gracias infinitas, Magda). Treinta del fallecimiento de mi padre (y de mis abuelos maternos, y de uno de mis primos). 20 de que mi señora madre cambiase su Madrid por mi hábitat (implicando-me en sus cuidados intensivos). Diez de la peor... el indescriptible accidente mortal de Xavi (mi segundo retoño).

Os he contado, muy por encima, los asuntos a plazo fijo. Entre medias hay muchos más en formato aleatorio (... ). Es decir, que estoy pelín hasta el mismi y una miaja cansada. Trankis, aún tengo ganas de vivir, de seguir disfrutando, aprendiendo, compartiendo. De sentir alegría, tristeza, amor, ilusión, llantos y risas... al menos un par de decadillas, sin decaer (y sin caerme). 

Estoy a punto de cumplir 64, voy pa viejuna. Con proyectos, esperanzas, ganas y desgana. Ilusión de darme un garbeo por mi pueblo, ver (y abrazar) family y amigos. Tomarme unas birras con mi duende, compartir un buen rato con mis compis de AzuKeko. Pasear por el Retiro, en plan guiri, hacer fotos al Oso y a la Puerta de Alcalá. (Ojalá este otoño).

De mientras aquí también quiero hacer cosillas: pasear por la playa, vermuts con amigos, estrenar las casas nuevas de mis cuñados y de mi amiga valiente, seguir con los buenos momentos en Moments. Bañarme en la piscina de mis chicas. Las largas conversaciones mágicas. Jugar al parchís (o al Uno) con mis churumbeles y el renacuajo. Seguir cuidando a mi "jefa"... (Aunque que a mi lo que me viene apeteciendo es jubilarme, shhh). 

Es bien? Seguimos para bingo? Me acompañáis?



miércoles, 30 de junio de 2021

flortis

Mucho tiempo sin escribir... Se me ocurren cosas, aunque olvido pasarlas a papel o a teclado. Ya sabéis, un pensamiento fugaz, alguna reflexión, aquella música que trae recuerdos, esa persona con la que compartes intensidades, el día a día imparable...


Total que aquí me tenéis, otra vez con ganas de comunicarme con vosotros. Hoy tengo dos ideas, las décadas y/o las plantas en primavera. Como veis, mayormente por el título de la entrada, me decanto por las flortis. 

Pues bien, ya se sabe que me encantan las flores. De momento me conformo con las macetas en mi terraza, a la espera de volver a tener jardín (quién sabe?). El caso y la cosa es que las observo y me sigue sorprendiendo como aquellas que parecían muertas de pronto reviven, sacando brotes como pequeños milagros. Al tiempo que algunas de aspecto sano deciden dejar de crecer... 

Así, sin más, sin menos, como viene siendo la vida. Las riego, las cuido, las admiro, las abono, las disfruto. El tiempo primaveral anda un poco locuelo y ellas también, como yo misma. Calor, frio, sol, lluvia, viento, nubarrones. Pero ellas ahí, resistiendo. Unas creciendo sin medida, otras pochándose sin motivo (aparente), la mayoría progresando adecuadamente. Es bien.


- - - - -

Llevo tantos días para acabar esta entrada que incluso ha empezado el verano. 

Os cuento que mientras tanto me pegué un castañazo, con mucho estilo (en la puerta de urgencias). Por salvarme la crisma me escorromoñé... (parando el golpe con otras zonas corporales). Ay que ver cómo se siente una cuando la recogen del p... suelo!. Resultado: chichón en la cocorota y tendinitis en los aductores, lesión que duele bastante y dificulta una miaja la cosa de andar (probé a conducir y fue peor).

Conclusión, que si me veis caminando a paso ancianil y pelín desgarbada, sigo siendo yo misma, probando alternativas de paseo. Paso a paso. 


(Y sí, se vale desanimarse (temporalmente) aunque sólo sea para coger suficiente aire para la "reanimación").





 

martes, 25 de mayo de 2021

Mayo

Y llegó nuevamente mayo, con sus florecicas, sus muchas horas de sol, sus cambios de temperatura, sus múltiples cumpleaños (familia, amigos... ). Y sí, también con su día 23. Ese por el que paso de puntillas para que ni pinche, ni corte, ni queme. 

Nunca he sido faquir (que yo recuerde) pero me da la sensación como de andar sobre clavos, o cristales, o ascuas. Lo más difícil es cuando, como decía mi padre, la vida te hace callo. Entonces es como que te preparas/proteges tanto que te puedes endurecer. Triste, ese bloqueo ante lo chungo puede hacer que pasemos por alto lo bueno. Algo así como que para evitar sufrir se nos olvida disfrutar. Mal.




Diez años de tu muerte, Xavi. Sí, suficiente para "superar" el duelo. Para aprender a vivir sin ti. También demasiado tiempo sin compartir en vivo y en directo. Sin sentir tu voz, ni poder abrazarte, contagiarme de tu sonrisa o alegrarme con tu risa.

Los humanos tenemos tendencia a contabilizar por décadas. Como si la temporalidad agrupada pesara o pesase menos. Esa manía humana de etiquetar, controlar y catalogar hasta el infinito. En mi caso y en mis cosas coinciden muchas fechas "decenales". Mi cerebro intenta procesar tanto azar marcado por decenios. 

Aún así me siento afortunada, has visto cuantas personas humanas siguen recordándote?. Es tan intenso ser tu madre!. Los seres especiales es lo que tenéis, que nunca morís del todo porque siempre hay alguien que os recuerda. Con tanto cariño que incluso traspasa la fina línea entre vida y muerte.

Tú, Xavi, perteneces a esa categoría de infinito. Aunque en casa te sigamos echando de menos. Aunque al preguntar si ya estamos todos (para zampar macarrones, por ejemplo) mi corazón me da un pellizquito confirmando tu falta. 

Tienes la suerte de tener unos hermanos muy chachis que me ayudan, sin querer evitarlo, a seguir aquí, en formato terrenal. Osea que, de momento, puedes seguir haciendo el saltimbanqui tranquilo por ahí arriba. La family y los amigos se encargan de entretenerme para que me siga gustando vivir.

Qué extraño es hablar de vivir ante la muerte, verdad? Pero tú ya me entiendes y... es bien, a que sí?

Te sigo queriendo.

(Gracias a todas las personas que habéis tenido un recuerdo para nuestro Xavi)




jueves, 21 de enero de 2021

cabezotas

Los humanos podemos llegar a ser muy cabezotas ignorando la temporalidad. Como si todo fuera o fuese perenne, cuando la mayoría de cosas/seres somos de hoja caduca.

Hablando de hojas, me he dado cuenta de que (y ya van tres) sólo me acuerdo de leer el libro escogido cuando me avisan de que se acaba el plazo y debo devolverlo (a la biblioteca). Entonces lo veo, leo ávidamente, me gusta, me apetece acabarlo, se acaba el tiempo... pido una prórroga y ahí si que lo cojo un rato cada día. Es bien?

Me pregunto: si esto pasa con algo tan sencillo, imaginaos que puede llegar a pasar con asuntos acumulados. Y mira que en lo eventual tengo un máster, pero la mente es tan poderosa que nos convence de que hay tiempo para apalancarse. Espabilando, que todo es mayormente provisional.

Los egos se alían con el intelecto y ahí nos tienes, haciendo encaje de bolillos para aprender, sin prisa pero sin pausa, lo efímero de la propia vida. Priorizar, sobre el papel, parece fácil. Luego las rutinas del día a día nos van comiendo y se nos olvida. 

Hace poco una amiga de mi hijo me hizo una encuesta para un trabajo (suyo). Pues ante una pregunta, aparentemente inocente, entendí algo importante de mi pasado (relacionado con mi presente e incluso con mi futuro inmediato). Ni tan mal!.

Es decir, que una cosa lleva a la otra, y viceversa, con lo cual lo que hacemos, decimos, callamos, dejamos de hacer o pasamos de puntillas por ello al final vuelve y nos pasa la mano por la cara. 


Por ejemplo, hoy mismo, he leído unos whats en diagonal, andando por la calle (puta tecnología) y me he saltado alguna palabreja, lo que ha variado sustancialmente el tono del mensaje. Mi percepción ha sido: Jopeta! Le he mandado un audio a una tercera persona, en plan queja. Ahora, ya en casa, lo releo con calma (y las gafas del serca) y... me siento una miaja chunga/impulsiva/malpensada.  

Conclusión: Paso a paso, despacito y con buena letra... A vivir que son dos días! 


domingo, 10 de enero de 2021

FelizVida

Acabamos de comenzar un año nuevo. Hacemos balance, sin querer evitarlo, como si fuera o fuese preceptivo hacerlo (algunos rituales pueden ayudar a ello). 

Estos días, de pronto, recibimos mensajes de gente a la que ni recordábamos tener entre nuestros contactos (y tal vez olvidamos felicitar a los habituales). Feliz año, felices fiestas, que te vaya bonito... ni tan mal. Yo suelo contestar Feliz Vida, aunque soy de las ñoñas que disfruta de los belenes, los arbolitos, las luces navideñas, Papa Noel e incluso los Reyes Magos (es lo que hay). 


El caso y la cosa es que leí lo que compartió uno de mis churumbeles, reflexiones profundas en forma de "carta de agradecimiento al 2020". De momento sólo pude contestar: Gracias. Ahora añado que me encanta lo escrito/leído. Compartir emociones, vivencias, fallos y aciertos, objetivos, carencias, aprendizajes, complicidades, descubrimientos, etc. es lo que nos hace crecer como personas humanas.

Atrevernos a expresarlo, comunicando abiertamente nuestra introspección, admitiendo ese batiburrillo que nos ronda las entrañas, mostrándonos frágiles y fuertes, vitales e indecisos, decididos ante las dudas, dudosos ante algunas decisiones... Es bien (si es que tengo unos hijos mu apañaos).

Releo y cotilleo también las respuestas a la publicación. Extraigo estas palabras/conceptos: Lío, apoyo, sensible, honesto,  sabio, miedo, responsabilización, respeto, autoestima, validación, criterio, confianza, sandez, motivación, apagado, excusas, bloqueos, contradicciones... Uff!! 

Mil gracias por tu transparencia, ahora que se habla tanto de "la verdad", enhorabuena por evitar ser de plástico. A pesar de todo y de todos mantener la esencia es muy bien. Personalmente el aciago 2020 me ha servido para observar comportamientos humanos/sociales, es un hábito que vengo haciendo de forma instintiva desde chiquis. Aunque también ha sido chungo por muertes "cercanas" (ninguna por covid).


Por mi parte me sigo respetando, y, sin prisa pero sin pausa, sigo adelante con mis objetivos vitales. Y ustedes vosotros?

Pues eso, que Feliz Vida!


sábado, 2 de enero de 2021

emociones


Últimamente se habla mucho de emociones, es bien. Aunque se puede caer en la tentación de rizar el rizo y presuponer que todo lo que nos ocurre está derivado de ellas. Sea en plan inteligencia emocional, sea aprender a gestionarlas o sea por intentar ignorarlas. 

Vamos a ver, personas humanas, ni somos sólo cuerpo serrano ni seres etéreos: Estoy de acuerdo en que dichas emociones, mal gestionadas, pueden derivar en daños físicos (e incluso psíquicos y/o mentales) pero una vez dañada la parte corporal debemos atenderla. Lo ideal sería sanar al tiempo cuerpos, almas, sentimientos, pensamientos, desasosiegos... obvio. Yo es que, por más que busco, sigo sin encontrar la varita mágica.

Entonces recuerdo enseñanzas de mi padre: "primero el uno, después el dos" (gracias papi) o, lo que viene siendo lo mismo, aprender a priorizar.

Hace poco, en plena crisis de rinitis alérgica (un coñazo) una señora farmacéutica insistía en darme (sólo) remedios alternativos alegando/asegurando el origen emocional de mi cuadro clínico. Pues mire usté, muchas gracias, conozco ello e intento paliarlo, pero, de mientras, una antihistamínico me viene que ni pintado (por aquello de evitar sufrir gratis).

Mayormente porque el día a día a veces es una miaja acaparador. Dicho esto os invito, por supuesto, a que sigáis indagando en vosotros mismos y vuestros mecanismos para mejorar, en general. Anclarse en situaciones chungas perjudica seriamente nuestro bienestar. 

Otra época francamente jodida para tema anímico viene siendo el duelo. Tenemos esa tendencia a minimizar e incluso atosigar a aquellos que sienten esa tristeza tan profunda. La pérdida de un ser querido duele. Nos incomoda el dolor ajeno? Puede que nos asuste y sigamos sin saber muy bien qué decir o hacer (calladitos estamos más monos). Nos sale, sin querer evitarlo, esa parte ancestral tan primitiva.

Humanidad, comprensión, respeto, paciencia, amabilidad, acompañamiento, escucha activa, empatía... recordando también que la actitud es básica. A veces una sencilla sonrisa es suficiente. 

Nos sonreímos?

(Lo anterior lo escribí hace como un mes y lo tenía en borrador, hoy lo publico así, sin más, por cierto... Feliz Año)


miércoles, 14 de octubre de 2020

tiempo

Aceptar la temporalidad suele ser una signatura pendiente, en general. Somos terrícolas mortales. Nos suele encantar el contacto directo con nuestras personas favoritas. Conversar, abrazar, mirarnos a los ojos... compartir vivencias. 

El dolor y desesperanza que sentimos ante la muerte (de nuestros seres queridos) puede alterarnos la coherencia. Loamos la lucha sin cuartel para mantener un hilo de existencia, incluso cuestionando a aquellos que se "rinden" ante su final.

Rendirse? Transigir? Uff! Y qué me contáis de las muertes súbitas? En ellas la vida se corta de golpe, sin más. Os aseguro que falta el aire, notas el desgarro incluso físico...

Pero digo yo, será mejor hablar de vida y, de paso, vivirla. Hacer lo que más nos guste y cultivar las relaciones. En estos tiempos convulsos en los que me resuena aquello de "disuélvanse!", elijo seguir compartiendo (y debatiendo) con "mis" mejores humanos. 

Admiro, sin ir más lejos, mi tomatera espontánea llena de flores y en la que va creciendo un tomatico (ahora ya son cinco). A algunos os parecerá cursilandia pero os confieso que, en llevando varias semanas a tope de sinsabores, desencuentros y preocupaciones mundanas varias... Disfrutar mis flortis me aporta una miaja de ilusión.


También ayudan: algún libro, una nueva labor, alguna serie de tv, algo de música, una que otra sonrisa (con o sin mascarilla), conversaciones amigables... y aquel sueño bonito en el que Xavi estaba tomando algo con nosotros (aunque sólo le veía yo).

Paso a paso, entre viento, nubarrones y sol. Que nunca sé si salir con paraguas, abanico, rebequita o directamente botas y anorak. Pues así mismamente van pasando los días. Ni bien ni mal sino todo lo contrario.

Contenta también de momentos bonitos con seres afines. Es bien. 

El resto, ya sabéis... lo vamos viendo