sábado, 4 de enero de 2014

carbón

Hoy he tenido un día estupendo, he ido de recados reales (un paquete por cabeza), he comprado un décimo para "El Niño", charleta con la libretera, coincidir con mi cuñada (y con Lluiset), vermutazo en casa de buenas amigas, al sol.

Después de comer un rato de atontamiento novelil haciendo punto mientras veo la tele (sshhh).

Vuelvo al taller, que sí, que puedo circular hasta que llegue la pieza, que ya va a ser la semana que viene, menudo regalazo de reyes!.

Voy tachando algunas cosas de mi interminable lista. 

Me acerco al super (para variar) y... según entro me quedo en standby. Cerca de la puerta de entrada, bien colocaditos en primera fila. Los saquitos de carbón de azúcar!!!. 

Os preguntareis qué carajo tiene el carboncillo dulce para hacerme perder el norte. Pues bien, para mi (para nosotros) se llama Xavi... hasta hace tres años, sus últimos reyes, siguió pidiendo (y teniendo) cada año su trozo de carbón como parte de tradición casera. 

A veces estoy centrada en otras cosas, personas, pensamientos, acciones... y, sin querer evitarlo, aparece un detonante que me obliga a coger aire, mucho aire. 

En ese preciso instante me he encontrado a un amiga (cara de ver por sus muchimil ocupaciones / obligaciones) y ahí estaba yo, con cara de lela contemplando desde lejos los sacos carboneros. 

Ay.

Suerte que soy afortunada en recursos humanos y, en el siguiente recado en los chinos (eh! que yo nunca voy... ) pues nos hemos tropezado en una agradable conversación otra buena amiga y yo... casi nos cierran el chiringuito con nosotras dentro. 

Gracias por escucharme y por tus palabras.

Por supuesto, tengo reservas de azucar carbonero. Como vengo haciendo desde hace unos 35 años. Jopeta hijuco, qué dulce tan amargo.

Acabo el día agradecida y agradeciendo porque ha estado bien, me he sentido acompañada, he solucionado cosillas, me siento más activa. Escuchando a Sting... pero con sabor agridulce. 

Estoy por darle un lametazo al carbonzuelo. 



jueves, 2 de enero de 2014

vacío?

Primer día de 2014, tengo una sensación como de vacío. 

Estos días han sido intensos en muchos aspectos, he hecho muchas cosas, he conocido dos o tres personas, he añorado alguna que otra, he compartido con muchas también. 

Quiero pensar que esto es tan temporal como todo. Hoy ha sido un día tan tranquilo y pacífico como aburrido, es raro en mi sentir aburrimiento porque siempre se me ocurre algo que hacer... o simplemente me dejo llevar y disfruto del vagueo. 

Me da vértigo pensar en todo lo que tengo pendiente y me agobia esta manía que tenemos de hacer balance y aprovechar para, de pronto, desearnos de todo y a todos, así, sin anestesia ni nada.

Feliz Año... oh si, claro, porque esto se supone que engloba el día a día de todos los días. Pues a mi me apetece decir, y que me digan, feliz momento en cualquier momento. O simplemente intercambiar sonrisas, porque sí.

Al igual necesito una escapada, o dormir, o pasear por la playa, o sentirme menos mediocre y ejercer de listikita

Respirar, que me noto el aire como comprimido. Llorar, que tengo los ojos llorosos. Sonreír, que me noto la cara tensa. Solucionar, que estoy poco resolutiva. Vivir, que estoy como amuermada.

A veces me gusto y otras veces me desconozco. A ratos me siento capaz y por instantes agotada. Hoy tengo el día tonto, mañana será otro día, nanit.


Bon dia, me costó enormeces dormirme anoche, mi cabeza estaba cansina, me levanté a buscar una de mis libretas, me senté en la cama y empecé la lista de tareas por hacer. Luego establecí prioridades por orden de premura y de importancia. Alguien hace muchos años me enseño que llevar todo el rato todas las cargas a cuestas lo único que produce es dolor en las cervicales.

Es decir, que dejo la mochila y voy sacando de a poquitos y por orden, de forma que lo que puede esperar se espera y de mientras aligero el peso. 

Hoy me vuelvo a poner la canción de Serrat, la que escuchábamos en el coche de mi padre: "Hoy puede ser un gran día... ". También me conformo con uno "normal" siempre que sea menos coñazo que el de ayer. De mi depende.

El sol brilla por su ausencia, ya pongo yo una miaja de luz. Alguien se apunta a un café?

Apa bonicos que tengamos un buen día.




martes, 31 de diciembre de 2013

2013

El 2013 empezó chungo, la imprevista muerte de mi cuñado, Albert, nos dejó a todos nuevamente noqueados. 

Poco después empecé a sentirme mal, fatalmente incluso. Diagnóstico: estrés, reactivación del duelo (como si se hubiera o hubiese desactivado)... como ya os conté tuve que ser operada de urgencia, gracias al equipo médico, familia, amigos, Pep... ahora estoy estupenda.

De mientras una calçotada chachi con nuestros chicos del 1r Campus, y la magnífica celebración del 1r cumple de Lluc... (agraïda). 

Luego me escapé a Almería, con Gema, a la marcha  Mtnez Oliver (se agradece, cuando volvemos?).

Llegamos al veranillo loco y... me atreví a tener una aventura (merci Marcel), cosa que hacía años que ni por asomo. 
Después del acabamiento escribí la primera entrada (Pareja).

Pasamos unos días en familia en un sitio muy especial, incluso celebramos allí mi cumple, con la family. 
Conocí a una bebita muy dulce (gràcies Brígida i Txema). 

Poco después a Tere y Luis, los padres de Mireya... encantada de conoceros, sois encantadores. 

A final de verano fuimos a la 100 %. Este año bien, con más fuerza (mejor releer la entrada "agradecimiento").

Mis hijos me regalaron un viaje a Roma... graciasssss. Qué sensación! yo que soy tan romana, allí, a mi aire (5ª entrada).

Mogollón de actos homenaje a Xavi, incluido un libro y un intento fallido (de momento) de otro.

Un sinfín de cosas y gentes que aparecen y desparecen de mi vida a lo largo del año que hoy acaba... al tiempo de conocer y descubrir personas nuevas, como mi cuñadeta Ana, "mi" Bea,  Juanma, Mercè C... (y la última adquisición, un tal Francesc Xavier). 

Las visitas de mis amigas que viven "atoporcu", Ire, Juani, Rosario, Gemiki, los Kekos... seguir compartiendo con los de siempre (Martona, Jaumy, Mercè, Jordi, Nati... ) y con la super-family!. Si es que somos mu grandes.

Incluso alguien que yo creía desaparecido del todo reabre tímidamente la puerta (que yo dejé descuidadamente entreabierta) para saludar desde lejos...  y decir lo siento.

Son tantas las emociones, pensamientos y sentimientos que están ahí, a su bola, esperando mi equilibrio para dormir, soñar, o despertarse... despertándome de ese letargo en el que me dejan las situaciones difíciles, los momentos de vida  complicados, esos que  apagan el brillo de la mirada dándoles a mis ojos un tono gris.

Mi deseo para el 2014 es ser moderadamente feliz, respetando mis momentos de tristeza y disfrutando  la alegría, permitiendo a mi corazón que se atreva a tener alguna que otra taquicardia, siempre que sea por una buena causa.

Hay varios proyectos en marcha... el mejor de todos: seguir recuperándome a mi misma, y sonreír. Cuento con vosotros? Se admiten propuestas.


Grazie a tuttiAh si y que Feliz Año y todo eso.


domingo, 29 de diciembre de 2013

papá

Hoy hace 23 años que murió mi padre, mi maestro.


Idealizar a los que ya se han ido es tan fácil como fantasear con los amores imposibles. Aquellos a los que nuestra memoria selectiva se empeña en ensalzar lo bueno y desdeñar lo regular, obviando lo malo.

Qué decir de mi padre? 

Un señor serio, exigente, trabajador, a menudo ausente, limpio, ordenado, pulcro. Nunca me pegó, con su mirada ya sabías cuando tocaba estarte calladita. 

El mismo hombre que contaba unos chistes malísimos, que cuando me daba un abrazo me sentía como si me rodeara un castillo entero, que tocaba la zambomba y la pandereta con sus nietos cada navidad, que jugaba con nosotros al dominó las noches de verano, el que preparaba los mejores mojitos del mundo mundial.  

Le gustaba escuchar a Gilbert Becaud, Edith Piaf, Luis Mariano, Serrat... 


Daba buenos consejos que eran como sentencias, me explicó que la vida te hace callo, que los sinsabores, las frustraciones, los errores... te endurecen. Entonces me sonaba a chino (ahora casi que también).

Me decía que estudiara, que trabajara, que fuera independiente y autosuficiente para que si quería estar con alguien fuera porque si. Qué razón tenía!. 

Era, entre otras profesiones, profesor de francés, fue uno de los muchos niños refugiados en Bélgica, durante la guerra, confieso que nunca me enseñó el idioma de los gabachos.

Ibamos de excursión a Segovia, Toledo, Avila...  a veces protestábamos, ahora me parece una suerte. Nos llevaba unos días a la playa en verano, descubrió el sitio de nuestro recreo (La Adrada). Les hacía "la" foto cada año a los nietos para ir viendo como crecían y añadir a los nuevos...

Mi embarazo precoz, mi traslado a Valls, y quinientas cosas más de la vida nos podían haber distanciado y se que le disgustaron enormemente pero nunca dejamos de querernos, me escribía cartas, alguna vez venía a vernos, nosotros íbamos en navidad  y a veranear, juntos.


Claro que yo hablo por mi, seguro que mis hermanos y mi madre tienen recuerdos y conceptos muy diferentes a los míos, incluso mis hijos y sobrinos. 


Cuando al mirarme al espejo a veces veo su cara en la mía, me impresiona.

Lo que si sé es que cuando nacieron Jaume, Elena (mis hijos pequeños), Emma y Manu (mis nietos) sentí que me dolía lo que se perdían mutuamente.



Gracias papá, para mi eres el mejor y te sigo queriendo, un abrazo de los tuyos.

jueves, 26 de diciembre de 2013

navidad


Es Navidad, la tercera sin Xavi, la muchimil sin papá. Época que me hace esforzarme especialmente para mantenerme en pie.


Los recuerdos de las navidades con mi padre, cuando él conseguía reagrupar la diseminada familia... cenar en Nochebuena, todos juntos, padres, hermanos, sobrinos. Compartiendo cena rica, dulces, regalos de Papa Noel... los chiquis escondiéndose en la despensa para luego salir y ver los paquetes... 

Ayer intenté hacer como si fuera un día cualquiera, sin nervios, sin ilusión, para evitar el dolor de las ausencias, ese que me encoje y me hace temblar hasta las pestañas. Me levanté y me dije: es nochebuena, pues vale, tu a lo tuyo. 

Fue una mañana diferente en la que recuperé la amistad de un buen amigo (mussolet), "coincidí" con una persona maravillosa para poder abrazarnos, recibí "la" llamada inesperadamente esperada, café chachi con mi Martona... y al subir a casa, sorpresa! Jaume había decorado navideñamente el salón! (confieso que en mi ñoñez me encantó). Sobremesa de larga e intimista conversación telefónica con mi muchomasmejoramigo (Jaumy). Llamada de mi hermana, whatsapeos varios, incluida la mujer de mi hermano...

Me ubiqué en mis sentimientos más profundos, esos que tenemos de cara a la pared y de vez en cuando se rebelan.

Por la tarde tuve la tentación de ir corriendo a por alguna parida inservible para tener paquetitos papanoelencos. Descarté el tema priorizando mantener la buena vibración conseguida a lo largo del día. 

Este año hay: buena cena, buenos turrones, buen cava, buena compañía... y una bolsa de chuches (con su huevo kinder incluido), así, tranquilamente, lo que viene siendo una cena nochebuenera de clan.

Jopeta cuanto os echo de menos papi y Xavi. 


Hoy es Navidad, ha venido Ire, es bien. Elen en Manresa, comer con mi madre y uno de mis hijos (aún estoy en pijama). Luego voy a casa de mi cuñada, donde comen otros dos hijos y el nieto... allí se cena en familia, de mientras ir pasando a abuelar... Voy a la ducha sí o sí y luego os sigo contando, que ya son las 14:41.


Hoy ya es Sant Esteve, ayer bien, muy bien. Conversación interesante, compañía muy agradable con la otra familycon mi neboda, con mi sobrino, añorando a Albert, recordando a Xavi... disfrutando del cariño, saboreando el cava y los turrones, cenando cosas ricas. 

Esta tarde la tradicional reunión de amigos en casa de Ramonfaraon, bueno es.

El sábado a disfrutar dels Pastorets, que tienen un satanás impresionante y este año debuta un duendecillo (ya os contaré). 

Acabo de entender la función de los dulces navidencos... son imprescindibles para sobrevivir a la añoranza. Entonces las lágrimas se mezclan y cambian de saladas a dulzonas... y una acaba escuchando Christmas Songs... socorrooo.

Me estoy haciendo viejales por momentos, cagoentó, estoy muy perjudicada de la cosa vital. Mi viaje sigue siendo de andar por casa, es lo que hay.

sábado, 21 de diciembre de 2013

normalizar



Necesitamos sentirnos "normales". Entonces realizamos diferentes manifestaciones y eventos públicos para integrar la diversidad, sea del tipo que sea. 

Reivindicamos nuestro derecho a ser distintos, nuestra dignidad. Todos somos diferentes, todos somos iguales, todos somos personas.

Qué es ser normal? Acaso debemos ser todos iguales? Por qué hay que reivindicar lo obvio? 


Insistiendo en la normalización nos olvidamos de las capacidades y discapacidades. Crear falsas expectativas es chungo, ir más allá de nuestras posibilidades reales también. Aceptar, acoger, comprender, dar oportunidades... es bien. Sin apalancarse,  sin presionar, motivando.

En mi flowerpowerismo innato me olvido de que algunas gentes ignoran la coherencia y cohesión social. Es importante saber ser una persona, educar a relacionarnos, cultivar la competencia relacional, las habilidades emotivas, promover momentos de integración.


Permitir que cada uno desarrolle sus propias competencias para saber, saber ser, saber hacer, saber estar presente. Inculcar valores desde pequeños enseñando a nuestros hijos que lo importante, la verdadera educación, es algo mucho más profundo e intenso que los buenos modales. 

Aprender a mirar a los demás con los ojos del corazón, desde la desigualdad que nos iguala. Desde el tu a tu, evitando egos y prepotencias, huyendo de problemas de autoestima. Todos somos capaces de desarrollar nuestro potencial, cada uno el suyo.


Entonces la inclusión viene por si misma porque dejamos de prejuzgar. 


(soy una persona bastante atípica, y al mismo tiempo muy normalita)


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Elena

Cuando tu padre yo nos planteamos tener otro hijo yo ya era abuela!... él aseguró que serías niña. Me daba un poco de cosica, otro embarazo... (en realidad sólo tenía 37 años)

Cuando eras aún una pulguilla tenías tanta prisa por salir que casi te perdemos, jopeta. Me tuve que comer con patatas todas las veces que había dicho y pensado que algunas preñadas parecían de mantequilla de Soria. Yo más que eso parecía un flan.

Reposo absoluto durante un mes y medio, previa hospitalización en la que faltó muy poco para perderte... y así estuve yo, como un florero, gestando la flor. Ecografía, visita y a holgazanear... y así cada semana, durante 7.

Nuestra vecina decía que seguro que eras chica porque "las niñas son más escrupulosas". La yaya empezó a tejer en rosa, la tieta encargó los pendientes, los tetes estaban en un ay, como tu padre y yo misma, y tu ahí, tan pancha, la reina del cotarro.

Me puse enormeeeee, decidiste quedarte, aguantaste en mi interior hasta que estuviste lista para salir al mundo. Llegó el día y casi naces en el coche, que se negaba a arrancar. Prisas, nervios, corre corre que no llegamos... llegar y ya!!

Cuando te pusieron en mi pecho... Uff... no sabía ni como cogerte, una criatura tan tierna, parecía una madre novata. Entonces durante días me replanteé mi feminismo porque comprobé que las mujeres somos simplemente diferentes a los hombres, sin más ni menos. Pura biología? Educación? Influencia social? Pamplinas? 

Después de cuatro pirulas... cómo se limpia a una bebita? Ainx, y eso que a mi nieta alguna vez le cambié los pañales (y antes de a ella a mi sobrinas).

Aprendí a ello igual que aprendí a quererte, a verme reflejada en ti, a verte reflejada en mi, a sanar junto a ti mi relación con mi propia madre, con mi hermana, con las mujeres de mi vida y con mi propia femineidad. 

Ni que decir tiene que si hubieras o hubieses sido niño te querría igual de mucho que a todos y cada uno de tus hermanos e incluso que a ti misma, he dicho!

Fuiste una niña rebelde, dificililla, llorona, exigente, caprichosa... boniquitísima.
hasta convertirte en la persona humana que eres ahora: una mujer sensible, enfadosa, inteligente, ruidosa, cariñosa, creativa... stupenda.


En este momento, sólo puedo decir que te quiero. Agradezco a tu padre su 50 % en tu concepción y a la vida el regalo de ser tu madre. 

Felicidades Elena, hoy cumples 19. 

Deseo que cumplas muchos más, muchísimos más, sispli.