domingo, 27 de marzo de 2016

libreta

Aunque suelo tener a mano mi libreta estos días ando un poco liada y ni se ande anda. Así que intento escribir "a pelo" a ver que sale.

Hace poco mi hija publicó una nota en su fb, muy emotiva, a la cual yo contesté: Uff... Elena, a mi me pasa lo mismo... qué duro es todo (incluido el ciclismo) sin él. Sin ti, Xavi, la vida pierde color... 


Pues bien, hoy añado que ayer fue un día lleno de regalos en el que vivimos el mundo ciclista de cerca y con ilusión. Contigo, hijo, muy presente al mirar a los ojos de tus compañeros de fatiga. Con la buena acogida, como siempre, de la gente de tu equipo. Con el respaldo de nuestros amigos y compis.

Porque cuando sobrevives al dolor intenso la mirada cambia y la perspectiva se agranda. Entonces una puede escoger entre ver lo chungo y la gente que olvida lo inolvidable o ajustar la visión para enfocar lo auténtico y a aquellos que son de verdad. Los que suman, los que te producen esa sensación de confianza. 

Confieso que por la mañana, mientras trasteaba entre fogones (cocinando los platos típicos de estos días) me daba mucha pereza acercarme a la meta de "La Volta". Leí lo que había escrito mi hijuca, me emocioné, recibí una llamada justo entonces recordándome que "tenía" que asistir. Valoré el esfuerzo de unos cuantos para sacar adelante nuestra propia carrera. La tuya, Xavi... y me deje llevar.

Bien acompañada. Buen recibimiento, sonrisas... y el resto vino rodado. Incluso tu hermana y yo seguimos atentas en el monitor los últimos km animando a un amigo que casi gana. Nervios, carreras para intentar cumplir objetivos y, una vez conseguidos, esa sensación de agradecimiento y de cosquillas en el corazón. 

Tenemos buena ayuda, porque algunos recuerdan, recordamos, que tu memoria y tu legado siguen estando aquí muy presentes y nosotros queremos seguir haciendo cosas... aunque a veces asome alguna lágrima rebelde. 


Gracias a todas las personas que estais ahí, trabajando para ello. Por ti, Xavi. 



(Después de toda la removida emocional agridulce... 
hoy me he dedicado a plantar flores y... a hacer torrijas).



jueves, 10 de marzo de 2016

queja

Yo me quejo, tu te quejas... nosotros nos quejamos... Y qué conseguimos? Simplemente estar cabreados. Estoy hasta el moño de "tener" que quejarme!!

Una solución quiero.

Cagoentó si es que si sigo siendo flower power y quejándome pos seguimos igual, ellos (vosotros) os acostumbráis al quejio y aquí nadie cambia nada. 

Acaba de venir una chica a pedir, ya vino hace unos días (con su pareja), me mira a los ojos y me dice: "cuídese mucho señora que la veo con depresión". Y yo pensando que lo que estoy es hasta el infinito... y más allá.

Mi terapeutamiga me recomienda que, haga lo que haga, que sea equilibrado, es decir que como mínimo el beneficio iguale a la pérdida. Buena recomendación. De momento vamos tres a cinco aprox. (siendo benévola). 

Hablé con otra amiga... y me dijo que me ve en una fase mística y por ello le cuesta entenderme... jopeta.

Os había comentado que toi ta el mismi?? 

Total, que me voy a fugar un rato a ver si recupero el punto optimo de cargar pilas sin querer cargarme a nadie. De paso me acerco a mi mar y luego os cuento. Hasta ahora!

Uff... lo anterior lo escribí hace días (si es que se me va el santo al cielo).

Hoy os puedo contar que esta semana viene siendo intensa, pa variar. El lunes fue una jornada de contrastes... 7 años de la muerte de Mireya (un abrazo grande familia), el cumple de un amigo que se quedó sin cumplir (besote al cielo Ricard), aniversario de boda (felicidades buenos amigos), más cumples...  

Ayer Elena debutó en la Plaça de la Font d Tgna, emocionándonos con su canción (creada especialmente para el evento). Felicidades hijuca. Gracias a ello además tuvimos un encuentro familiar muy agradable... enviando una sonrisa extra al universo.

Para acabar confieso que vuelvo a estar en un momento de esos de mequierosubiramiplaneta, entre otras cosas, porque sigo alucinando con los comportamientos estrambóticos de alguien considerado amigo (pasar de decir que hay filing a desaparecer sin dar opción a réplica es algo tirando a raruno).

Personas del mundo, qué coño nos pasa? Tan difícil es entender que se puede ser sincera, sin más? (Ups ...ya me estoy quejando otra vez). 


Sabéis qué... pos que yo voy a seguir siendo buena gente, 
a quien me entienda (y se comporte)... abro la muralla :)





miércoles, 17 de febrero de 2016

razón

Yo he sido una defensora de la razón, incluso de querer "tenerla", durante media vida. Afortunadamente, en mi búsqueda de otras formas de entender, alguien me habló de la rendición. 


La gente de mi edad crecimos pensando que rendirse era algo así como perder la batalla y eso es chungo, sobretodo para el ego. Ahora sencillamente me rindo a la vida.

Estoy viendo unos vídeos que hablan sobre el proceso conciencial y evolutivo, lo que viene siendo que cada uno percibimos las cosas según nuestra conciencia y consciencia en el momento en que las vivimos. Algo así como que todo es según el color del cristal con que se mira... 

Dicho esto os cuento que estoy trabajando la contención, mucho más intenso e interesante que darle rienda suelta a la mente queriendo racionalizar lo irrazonable. Es como un apéndice de la lección del respeto, con pinceladas de humildad y toques de confianza. Porque para dejar de querer "ganar" e imponer nuestro criterio hay que utilizar grandes dosis de generosidad y paciencia para permitir que cada uno procesemos nuestro propio proceso al ritmo que corresponda. 



Yo aquí, divagando sobre razonamientos, cuando el raciocinio está obsoleto. Me vais a perdonar pero me acaba de suceder algo que me ha dejado anonadada. Algún día tal vez aprenderé que aunque me guste la transparencia el mundo viene siendo opaco. Que tu das un poco de ternura y la gente percibe... vaya usté a saber!!. Que sí, que algunas personas regalamos sonrisas desde el corazón, sin más... ni menos.

En fin, que ya vale por hoy, que esto de hacer de hija/madre/abuela/bisabuela es mu cansao. 
Nos vamos viendo, o leyendo, o lo que se tercie.







lunes, 1 de febrero de 2016

puntopelota




Hay eventos especialmente potentes (nacimientos, muertes... ) que nos remueven las entrañas dejándonos el alma desprotegida, para bien y para mal. 

Nuestros instintos más básicos asociados a tales acontecimientos provocan que todo se intensifique, tanto para potenciar nuestras habilidades naturales como nuestras carencias más íntimas. 

Todos nos equivocamos, forma parte del proceso vital del ser humano. Dicen los expertos que así aprendemos. Lo curioso es observar qué hacemos con nuestros propios errores... porque para los ajenos parece que siempre se nos ocurren soluciones. Asumir y aceptar la vulnerabilidad, permitiéndonos-la, es una tarea pesada (sobretodo porque solemos cargar con mochilas de culpas, miedos, resentimientos). 

Los humanoides somos tan simples que acostumbramos responsabilizar de casi todo al último que nos active viejos (y nuevos) agravios, aunque a ésta persona le corresponda sólo su parte, nunca la de toda nuestra vida y, menos aún, la de la carga/pauta familiar que arrastremos. Cuando nos sentimos muy agobiados podemos reaccionar a la defensiva, magnificando, contraatacando, escondiendo la cabeza bajo el ala, huyendo... y ya está el lío montado!. 


De vez en cuando la vida nos hace un regalo "extra". Aceptarlo puede resultar una apuesta complicada, que incluye compromiso con uno mismo y soltar amarres. Darnos permiso para avanzar abandonando episodios confusos. Levantar la vista, agradeciendo, dando paso a una nueva etapa más libre y limpia, en la que seamos felices. Archivar ofensas equivale a lo que decía mi amigo Juan: "asunto acumulado"... 

Es sano animar a las personas a conseguir sus objetivos, para instalar una sonrisa en el corazón. Nos cuesta entender que algunos hagamos cosas atípicas simplemente porque lo sentimos así, a pesar de la dureza y los momentos oscuros. Es muy importante tener gente a la que amas, sin responsabilizar a nadie de nuestra propia felicidad. 


Y hasta aquí puedo contaros, sed felices.







lunes, 18 de enero de 2016

abrigarse

Cómo hace una para abrigarse el alma?? Ayer hice esta misma pregunta en mi muro de fb y algunos amigos respondisteis cosas mu bonicas, graciass. 

Ya os he contado que soy de primavera/verano, en llegando al otoño aún resisto, pero la cosa hivernal la llevo regulera. 

Sin querer evitarlo cada año por estas fechas me recojo para hacer una miaja de hibernación... Este enero está siendo un poco más complicado por el overbooking que tenemos en casa, pero en ello estoy.

Si bien mi modo de hibernar es leve, sin llegar a la desconexión total ni el sueño profundo durante semanas, simplemente es como un aletargamiento para recuperar energía y poner orden en la salud mental... y anímica. Buscar en mi interior la calidez para poder extrapolarla y compartirla con otros seres humanos, recuperando el contacto con mi alma. 

Algo así como preparar la tierra para replantar y que florezca cuando mejore el clima, aunque luego salgan flores silvestres.  

Me iría genial tener una chimenea para hipnotizarme admirando el fuego, mientras se caldea el ambiente hogareño (como hacíamos hace años en La Adrada)... todo llegará.

De momento me conformo con infusiones bien calientes, a ser posible compartidas. 

Suelo aprovechar el semi-letargo para darle rienda suelta a las reflexiones de andar por casa, esas en las que me planteo (por ejemplo) porqué es tan difícil entender que el sentido del humor dista mucho de cachondearse de la gente, o que ser positiva y alegre en nada equivale a ser inmadura (si acaso todo lo contrario) o en qué grado admitimos la sinceridad cuando nos empeñamos en buscar tres pies al gato.

La mente humana nos da la capacidad de potenciar lo mejor y también lo más chungo de cada uno, simplemente cruzándonos los cables del circuito... entonces las neuronas se ponen a bailar un tango y ya la hemos liao, o les da por hacerse las suecas y simular más memez de la real... o patinan y si es sobre hielo ya ni te cuento. 


Coherencia, señoras y señores, que ya vale de tanta mediocridad!!.


En el apartado emociones mejor  andar de puntillas (hasta nuevo aviso), 
que tocar el corazón es mejor hacerlo con suavidad y ternura. 


viernes, 15 de enero de 2016

WhatsApp


Hace cuatro meses, en mi entrada titulada "comunicación" ya os conté lo chungo que puede ser comunicarse vía WhatsApp. Sabemos que los humanos somos capaces de tropezar dos veces con la misma piedra, pues a mi me acaba de pasar!!


Si bien la piedra de hace 4 meses era la de casi media vida y la de ahora estaba casi sin estrenar... pero el fallo igualico. Es que "hablar" sin mirarse a los ojos, sin observar el lenguaje corporal, sin escuchar el tono de voz... pues eso ni es hablar ni es ná, y se puede prestar a confusiones o errores de transcripción.

Venimos todos con nuestras cargas de recelos, decepciones, desengaños, descorazonadas, temores. Reconvertirlos en confianzas, ilusiones, esperanzas, ánimos, serenidades... viene siendo tarea de cada uno. Para milagros dirigirse a Lourdes.

Cuando estamos conociendo a una persona, o cuando creemos que ya la conocemos, hay ciertos momentos en que se nos activa algún bloqueo, carencia o falsa expectativa y ello puede entorpecer la comunicación para, sin querer evitarlo, caer en la tentación de percibir cosas inexistentes y/o alejadas de la voluntad de nuestro interlocutor. Para bien y para mal.

Es frecuente caer en tópicos absurdos, basados en sinsabores previos de malos rollos con otras gentes. Y ahí la cagamos, sobretodo en las conversaciones a distancia, tales como: he creído entre-leer que tal vez tu has querido decir que yo he pensado que tu has dicho que yo dije que... a la kk. 

Puedo prometer y prometo que dejaré de hablar x whats excepto en aquellos casos en los que la relación sea fluida y se combine con directos en formato voz y/o presencial. Online pa cosas menos importantes, como por ejemplo, jugar a apalabrados que aún siendo regulera me relaja, mire usté.

A quien le pueda interesar: si usted cree que soy sincera es bien y aún podemos intentar ser amigos, si duda de mi veracidad utilice la puerta del fondo, en caso contrario ya nos veremos.
Apa rebonicos, a seguir en el camino ese que conduce a quiensabeande.



martes, 29 de diciembre de 2015

tolerancia?

Si me rechinan los higadillos ante las personas con poca tolerancia... soy intolerante?? Últimamente evito participar en según qué conversaciones porque, sinceramente, ni sé qué decir (pa que yo me calle... ).


Sea como fuere hoy me ronda por la cabeza el tema de si utilizar la contención, para evitar males mayores, implica cierto grado de tolerar hacia fuera al tiempo que aprender a ser más flexible... o sólo sirve para hacerse mala sangre. Una va desarrollando paciencia (mucha) sin olvidar lo del respeto.  

Ay mira, lo que toca ahora es agradecer a Papa Noël que sea tan dicharachero e ir preparando la carta a los Reyes, esos tan magos. Ah calla! que primero va lo del balance anual y los propósitos de enmienda para el año que viene... que coñazo!


A quien sea menester, pa el 2016 (y sucesivos) me pido un finde de verano pa mi pa siempre (como en la peli "Same Time, Next Year"). El resto del año cada mochuelo a su olivo, que bien está.  Por lo demás pues lo de siempre, ya se sabe: salud, dinero y amor. Añadir toneladas de toleración, máxima comprensión, condescendencia (bonito palabro), energía y lo que viene siendo una pizca de aguante, del verbo aguantar, pa evitar dar guantazos. 

Y seguimos para bingo, que por ahí van diciendo que la vida nos da todo lo que somos capaces de asumir, o algo parecido. Mi madre dice que tiene ganada una parcelita en el cielo, pos va a ser que yo me la pido aquí en la tierra. De hecho con quedarme a vivir en ande vivo ya me vale.



A todo esto yo había empezado divagando sobre el verbo tolerar y se me ha echado encima que hoy hace 25 años que murió mi padre, ante lo cual todo lo anterior carece de importancia. Simplemente me quito el sombrero ante ti, papá, para darte las gracias por todo lo que me das. Tenías razón, la vida te hace callo... en ello ando, limando asperezas.


Papá, Xavi, Juan... hoy también os quiero