domingo, 29 de marzo de 2015

margarita

Nos pasamos la vida deseando que nos aprueben, que nos reconozcan, que nos vean, que nos quieran, que nos aprecien... 

Es todo mentira, lo realmente difícil es aprobarnos, reconocernos, vernos, querernos, apreciarnos... acallando el ego y manteniendo la autoestima en niveles aptos para el consumo. 

Es una quimera aquello de que hacemos las cosas desinteresadamente. Siempre buscamos algo a cambio, sea satisfacción personal, sea sentirnos mejores, más requetebuenos, sea limpiar aquel trasfondo de pequeñas maldades, sea adormecer el odio. Nadie somos del todo ni buenos ni malos, sino todo lo contrario. 

El otro día en la radio hablábamos del amor incondicional, bonito concepto. Hacemos cosas desde el corazón, desde la lealtad, desde el cariño, desde la generosidad, desde la empatia... es bien y bien me parece. 

(Confieso que escuché anoche la grabación del programa y me encantó, incluso oírme a mi misma).

Pues ahora mismo os confieso que me siento la más tonta del mundo mundial. Quiero pensar que forma parte del aprendizaje de vida, de la humildad necesaria para avanzar sin pisotear, de la aceptación de los errores, de constatar las propias limitaciones, o quizá se trata de traspasar los limites.


Sea como fuere estoy hasta el mismi. Ni soy tan estupenda, ni tan poca cosa. Ni tan inteligente, ni tan lerda. Ni tan responsable, ni tan pasota. Ni tan incansable, ni tan vaga. Ni tan invulnerable, ni tan frágil... Sólo soy una persona. 

Sé fuerte, cuídate, ponte las pilas, adelgaza, siéntete bien!! 

Y al mismo tiempo atiende, escucha, sonríe, estate siempre dispuesta para todo y casi todos!!! Tengo tanto que aprender, que mi neurona se vuelve tarumba. 

Me da que vengo necesitando unas vacaciones, eso o mandar a la peña a la M.

Ay, que poquita cosa somos, suerte que un amigo me ayudó a conocer las canciones de El Arrebato y para acabar de sentirme como un pañuelo usado me da por escuchar "cuando quieras quiero" (bonita canción). 

Que al corazón le importa un bledo la razón...



domingo, 22 de marzo de 2015

capacidades

El finde pasado fue muy especial, aunque empezó un poco chungo. El viernes por la mañana el asa de la cafetera tuvo a bien escorromoñarse en el momento café recién hecho, es decir ardiendo, y a punto de ponérmelo en la taza... como quemaaaa!!

Resultado: susto, abrasión, agua fría a destajo, dolor, llamada al médico-amigo, envolvimiento en toallas heladas y caminito a urgencias. Embadurne, apósitos, vendaje, calmantes y a correr... la mano ya está curada y la barrigota aún hecha humo por el ombligo.

Pero vayamos a lo importante. El viernes por la tarde, por fin, pudimos conocernos en vivo y en directo Ion, Bega y la que os lo chiva (yo misma). Qué regalo y qué putada, igual que me pasó en su día cuando conocí a Tere y Luis... me encanta conoceros y ser amigos... pero me hubiera encantado que fuera por otro motivo.

Hay una profunda comprensión, se despierta un cariño inmenso, nos miramos a los ojos, conversamos sobre nuestros "niños", nos acompañamos, hablamos el mismo idioma... ay calla que son vascos!! Como nos juntemos todos y cada uno hable lo de su tierra será un guirigay ;)

Como os decía, llegaron estupendamente y el sábado teníamos la agenda a tope. 


Por la mañana vimos Ciao Pirla con Marta y l'Espurna. Las imágenes, las canciones, el colorido, la valentía, la diversión, la familia, el amor... 

Qué delicia disfrutar del vídeo teniendo además esa sensación tan especial de poder compartirlo, dialogando desde las diferentes capacidades de cada persona... Graciasss.



Después de un recreo para comer nos encaminamos al acto programado para la tarde: ver aulki hutsak. Un muy buen documental que nos acerca al camino del duelo. Interesante, emocionante, duro, sincero, sensible,  esperanzador, commovedor... 

Nos acompañaron las compis, los amigos, parte de la family... es bien y de agradecer. (Nos encantará para la próxima llegar a más gente y a los medios de comunicación).


Suerte que Elena nos regaló su música para recuperar el habla.


Después de todas las emociones vividas y los agradecimientos correspondientes, la reflexión es seguir con la labor de super-hormigas. Ya está en marcha el grupo www.teaming.net/acompanya-m. Se trata de aportar 1€ al mes. Unooo!! 

Entiendo que recordar nuestra fragilidad es algo poco molón y casi nada motivador, a la vez que inevitable. Por eso confío en tu valiosa colaboración, sí, la tuya :)


(Hoy estoy una miaja como el día, nublada y a punto de volver a llover)


miércoles, 11 de marzo de 2015

centenaria

Esta mañana se me han acabado las pilas hasta el punto de sentirme centenaria, iba andando por la calle talmente como una anciana. De esas veces en que la vida me pasa la mano por la cara y dice: afloja una miaja petardi, que ya tienes una edad! 


Un ratito al sol, quitar dos hierbajos, un poco de seguir con el recicle de enredos propios, un cafelillo poniéndome al día de la novela, ver una charla preciosa y ahora escribir escuchando al gran Leonard Cohen al tiempo que converso con un amigo... y ya estoy medio repuesta. A esto lo llamamos vivir.

Sentir tanto la vida sigue siendo una dicotomía... 

Ayer mi hijo Marc me llamó cañera, siempre he sido pelín rebelde. Confieso que remontar la muerte de Xavi es la prueba más dura de todas las que he tenido que "superar". A menudo pensar en él me produce una mezcla de amor, llanto silencioso (con ese regusto de tristeza) y esa sonrisa de las que hacen cosquillas en el corazón.


Por mi misma, por ellos, por nosotros, por vosotros, por los que están por venir... si me caigo me vuelvo a levantar. Gracias hijucos (valee y nietis y bebé). 

Agradezco los gestos amables, la ironía sutil, las conversaciones "inteligentes", las profundas, las divertidas, los cafés en compañía, los proyectos, las miradas limpias, la complicidad...

Mismamente que quien se quiera salvar que aprenda a nadar y/o se compre un flotador porque ya dejé de ejercer de salvadora. Ahora hago de acompañadora de las personas que quieran compañía mutua y, sobretodo, de mi misma. Me acompaño mayormente porque es conmigo con quien paso las 24 horas del día de cada día, de hoy y del resto de mi vida. 

Ahora llega la hora del recreo nocturno, cuando nos ponemos en el sofá y pactamos qué canal ponemos... apa bona nit! 


(Anoche escribí todo lo anterior... )






Hoy sólo puedo decir: 



Un abrazo enorme a todas las personas afectadas por el 11M!!!







miércoles, 25 de febrero de 2015

45


Han pasado 45 días 23, vuelve a coincidir en lunes... es tiempo suficiente? Parece como si hubieran pasado apenas diez minutos.

Os confieso que, al principio, cuando alguien me decía que con los meses y los años lo vería de otra forma, me daban ganas de mandarles a... Ahora compruebo que algo de razón tenían. Aunque en días como éste la añoranza supera a cualquier otra emoción.


Es así, o aprendo a vivir con ello, es decir sin él (sin ellos), o pa poca salud mejor morirse. Cuando decido quedarme y seguir adelante apuesto por la vida, con toda la dificultad y el esfuerzo que conlleva: también con toda la alegría y las nuevas buenas vivencias, incluso las malas o las reguleras.

Vivir, qué extraña sensación! Es curioso que durante muchos años, en muchas etapas, me sentía como espectadora de mi propio devenir, como si mi cuerpo y mis vivencias fueran de otra persona y yo solo lo observaba sin terminar de reconocerme.

Debe ser algo parecido a lo que advertía mi padre sobre quemar etapas. Poco a poco aprendo que corría demasiado y los sucesos se avanzaban a mi comprensión produciendo un desajuste interno (rayando en la neurosis). Sigue, sigue sin parar, que siempre hay trabajo pendiente... 

Hay infinitas cosas que hago fatal, equivocaciones, frustraciones, fracasos... la verdad es que lo único que me sabe mal son las veces que he perdido la calma, que me he dejado llevar por esos miedos ancestrales a mostrar mi vulnerabilidad, mostrando como respuesta mi parte más menos bonita.

Ahora, por fin, me empiezo a querer. Cuando estaba estupenda me sentía fea. En este momento, con mi sobrepeso, mis arrugas y todo lo demás... pues mira, aún puedo sentir la caricia del sol y el sonido de las olas o de la música que acompasan mi alma, con todos sus rotos y descosidos, remendándola. Me miro a los ojos buscando aquel brillo para intentar sacarlo a pasear. Me acompañas?


Va por ti, Xavi, porque hoy también te quiero.

sábado, 21 de febrero de 2015

observar

Llevo tiempo sin escribidir, el otro día redacté una parrafada tan poco "mía" que ahora mismo, al revisarla para decidir si la publicaba, la he borrado enterita. Y es que cada uno escribe a su manera, igual que pensar o sentir, que cada cual se expresa como buenamente puede.  

Lo que intentaba contaros es que cuando uno de los nuestros sufre un percance tirando a peligroso se nos remueve hasta lo irremovible (aunque eso ya lo sabemos todos). La vida nos pasa la mano por la cara, en plan bofetada, recordándonos que somos como pulgas, frágiles, efímeros... esa inestabilidad que intentamos olvidar para poder seguir respirando. 

Me dan ganas de subirme a una nube, mudarme de planeta, bajarme en la próxima... Entonces se despierta mi agradecimiento, difícilmente conseguiré lo que deseo sin sentirme bien con lo que tengo. Siempre pedimos más y mejor, genial. Y qué tal si valoramos una miaja aquellos gestos "normales" , los de a diario, los de andar por casa, aunque sea en bata y zapatillas.

Es obvio que si tenemos un gesto generoso y/o amable lo hacemos porque nos da la gana, bien me parece, pero tampoco sobra recibir un simple gracias e incluso regalarlo. Algunas personas nos despiertan una sonrisa sólo con aceptarnos.

Hoy hace un día gris, de esos majaderos (como la canción "día tonto") y me da por ponerme boba, es de esos momentos en los que observar se convierte en mi quehacer del aquí y ahora


Observo los contrastes de luz, de la oscuridad de nubes espesas a tímidos rayos de sol que se filtran por las rendijas, como esos seres que se te cuelan en el alma y se instalan para siempre.


Observando compruebo que finalmente gana el sol, que ayudado por el viento y el aire frío nos devuelve la luz. Así es la vida.




Y en mi coco sigue sonando la canción: 
"me vestiré despacio y volveré a tantear por mis pies"

viernes, 30 de enero de 2015

sistema

Que echamos de menos a nuestros muertos es obvio. Que nos duele perderles, también. Nuestra sociedad tolera, más o menos, que estemos en proceso de duelo (en la mayoría de los casos) siempre y cuando lo manifestemos poco y discretamente, que "normalicemos" la situación lo antes posible. Es como que volviendo rápidamente a la actividad preocupamos menos al entorno.

Sea como fuere lo que hoy ocupa mis pensamientos es otro tipo de pérdida, por ejemplo cuando perdemos relaciones que nos llenan, que nos alegran la vida, que nos enriquecen, que aparentemente suman y, de golpe y porrazo, se esfuman. De pronto te das cuenta de que aquella persona con la que compartías una serie de cosas ha desaparecido del mapa.

A veces es paulatino y lo notas, aunque sea sin querer evitarlo. En ocasiones las interferencias elevan barreras insalvables. Todo es temporal, ya se sabe. 

Hay personas que, según me voy recuperando a mi misma, reaparecen y otras que todo lo contrario. 

Nos dejamos llevar por la desidia, por el ajetreo, por quedarnos en la estúpida zona de confort inconfortable, porque seguimos sin aplicar que el día de mañana tal vez sea inexistente. Y se nos diluyen los afectos, las risas, los abrazos, los buenos ratos, las ilusiones, las conversaciones interesantes, las triviales... De momento incluso hay quien me "acusa" de estar dispersa y flojita, además de envejecida (hay amores que matan).

Soy una persona rica en capital humano, esta mañana he pasado un rato muy agradable con una buena amiga, al sol. Esta noche me acompaña otra, en casa. Es verdad verdadera que estoy conociendo más personal... y lo agradezco. Todo ello es gratificante, más en siendo amistosa me fastidia la ausencia de aquellos que se van sin irse... y peor aún los que se quedan sin estar.


Es como un "vivo sin vivir en mí". Te dicen que te quieren, que te van a llamar, que les interesa lo que haces e incluso alguno asegura que está en ello... Y las pocas veces que llegan a conectar notas que la conexión está desconectada. Con lo facilito que puede ser, estos chicos! 

Últimamente veo vídeos de conferencias de señores que nos dicen que todo es estar bien con una misma, quererse, cuidarse, aceptarse, y tal y cual... está genial! (Al igual algún día aprendo). 

De mientras me mola mirar a los ojos y sentir aquel calorcito vital en las miradas limpias. Voluntarios?




lunes, 19 de enero de 2015

rebelde

Hoy estoy rebelde, de andar por casa, pero rebelde.

Sirve para algo? Ni idea, a veces el día a día me resulta pesado y una miaja cansino. Hay que tirar palante, sí, y en ello llevo mil años. Quiero pensar que sigue siendo la luz invernal que nunca me ha molado, el caso y la cosa es que ahora mismo estoy en mi escritorio, al sol que entra por mi ventana y ni por esas.

Me enfado conmigo misma porque de pronto me altera algo que debería estar más que superado, al igual es sólo la punta del iceberg y necesito otro par de siglos para aprender a ser mayor. Y es que cuando intuyo deslealtad me llevan los demonios. Anoche se me desató la desazón y me salió (suave) la bruja que llevo dentro, lo siento, a veces ella también reclama su papel de figurante, o incluso de secundaria

O tal vez es que aunque el duelo lo lleve "bien" sigue pesando en exceso la muerte de Xavi, tanto que me dan ganas de mandar al carajo al mundo entero, o a casi todo el personal. Salir corriendo? Y ande puñetes voy? Huir mola siempre que sea hacia adelante, lo otro es de cobardes y una tiene su punto de rebeldía pero de cobarde ni pizca, mire usté.


Una solución quiero! Andar haciendo de matriarca eterna es un auténtico coñazo, quiero alguien me me apoye un ratito, aunque parezca mentira yo también tengo mi corazoncito que pide un igual, es decir algún alguien para cogernos de la mano y recorrer un pedazo de camino vital. Compartir, acompañar, caminar, avanzar y/o hacer un alto para recuperar energía. 

Acabo de tener una conversación intimista con mi nieta. 
Gracias por confiar en mi y devolverme una chispa de autoestima.


(Empecé a escribir antes de comer, luego vino la paella, jugar al juego de mesa que trajeron los Reyes, tener en brazos a Gorka... todo ello ha contribuido a relajarme, reírme, disfrutar de una buena jornada familiar y acallar el runrún interno que descalienta mi alma. Mañana más... )